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El poder de la expansión: Xavier Vallhonrat aporta su visión personal en exclusiva para el Programa Masters Marketing, Comercio y Distribución



El poder de la expansión: Xavier Vallhonrat aporta su visión personal en exclusiva para el Programa Masters Marketing, Comercio y Distribución

Vivimos sometidos en un entorno macro-económico que se caracteriza por la globalización mercantil y donde todo emprendedor se pregunta día a día qué hacer para levantar su área laboral y desmarcarse frente al resto. Por ello, el mundo de las franquicias siempre ha sido un sector interesante a nivel estratégico-financiero. Xavier Vallhornat, actualmente profesor del master en Administración y Dirección de Comercios y Distribución y Presidente de la Asociación Española de Franquiciadores, nos expone su experiencia en el campo de la franquicia nacional a través de las siguientes preguntas:


¿Qué le llevó a introducirse en el mundo de las Franquicias Españolas?

Las circunstancias, yo trabajaba para una compañía muy importante de distribución, (Agrolimen) y me puse en marcha en el año 85 en el sector de las franquicias.


La Asociación Española de Franquiciadores (AEF), de la que usted forma parte, expone que la facturación de los miembros de la asociación representa el 66% del volumen de negocio del mercado nacional. ¿Cómo afecta tal negocio a las pequeñas empresas?

Como un acicate para mejorar en sus resultados, pero eso es una suma de pequeñas y grandes empresas. En la asociación hay empresas muy grandes y otras que no son tan grandes y que también aportan su facturación a ese volumen. Lo que sí es importante es que este 66% corresponde a empresas que están comprometidas a cumplir con un código deontológico y que por lo tanto dan garantías de que son una buena franquicia.


Viviendo un marco de crisis Europeo ¿Piensa que las redes de franquiciadoras internacionales situadas en España sufren menos la crisis o en igual medida que a una empresa de origen?

No, la crisis viene por sectores de actividad. Entonces hay sectores como las agencias inmobiliarias o la intervención financiera que han sufrido y siguen sufriendo una posición difícil. Y hay otras como son las que se dedican a los servicios o a cosas tan concretas como da depilación, que están viviendo su época dorada porque sus inversiones no son muy altas y en cambio los rendimientos son interesantes. Así que en el fondo la franquicia no es un sector de actividad, sino que es un sistema de comercialización que está en muchos sectores y a la franquicia le sucede lo que le pasa a ese sector en concreto.



Tendiendo en cuenta la globalización mundial, es de saber que el apostar por franquicias es extender el comercio a nivel mundial y no intrínsecamente nacional. ¿Qué ventajas y desventajas observa en este tipo de redes empresariales?

Yo entiendo que en la franquicia en si tiene vocación global, por lo tanto tiene que ir a todas partes. Es un error no planificar su expansión porque si un concepto funciona bien en España lo que se va a encontrar es emprendedores en otros países que se interesarán por esta marca y se la querrán llevar fuera. Este es el procedimiento con el que ha crecido la franquicia española en otros países.



Usted se inició en el mundo de la Franquicia en 1985 y desde entonces ha desarrollado sus actividades con presencia internacional ¿Cómo ve la evolución de dichas sucursales? ¿Cuáles se sitúan como más prestigiosas?

Actualmente hay 210 marcas españolas con presencia en 110 países y hay más de 10.000 establecimientos españoles repartidos. Eso quiere decir que ese es el camino. ¿Qué hay que hacer para obtener eso? Prepararse desdel punto de vista de atender cuáles son las leyes y condiciones de cada país, y luego adaptarse a los gustos de éstos. En el fondo el camino que trazaron las grandes franquicias norteamericanas, que nos han apabullado con sus 25.000 y 30.000 establecimientos, es un camino que está abierto y que también lo pueden conseguir empresas españolas.

Como más prestigiosas tenemos a Mango, Zara (en el extranjero sí tiene franquicias), Imaginarium, Naturhouse y Lizarran que está en 6 países (tapas vascas). Luego hay una que destaca muchísimo que, aunque sea de origen francés, toda la expansión se lleva desde la central española, ésta es Día. Tiene miles de extensiones por otros países (como por ejemplo en Turquía) y es una gran red gestionada desde Madrid.


¿Qué consejos daría a nuestros estudiantes del Master en Administración y Dirección de Comercios y Distribución en el momento de emprender un nuevo negocio, apostar por las franquicias o por una pequeña empresa? ¿Observa algún sector de mayor consumo?

A mi me toca el papel de decir que hay que apostar por franquicias, pero aquí cada uno tiene que hacer el papel de analizarse y mirarse hacia adentro para saber que es lo que le interesa. Ser franquiciado no es tampoco tan sencillo, porque por un lado es emprendedor pero, por otro lado, tiene que someterse a las normas que da el franquiciador. De la misma manera que el franquiciador es alguien que está acostumbrado a mandar y con sus franquiciados tiene que aconsejar, dirigir y convencer. Por lo tanto, tanto la figura del franquiciador como del franquiciado son muy singulares. Entonces si se da esa característica de alguien de ser capaz de, por un lado, ser emprendedor y, por otro, aceptar una serie de normas que te serán impuestas, este es un franquiciado ideal. La ventaja está en contar con el saber hacer de una empresa que te pone todo a disposición para que desarrolles tu concepto. Al final, lo que vale es pensar qué es lo que a mí me gusta. Si te agrada un sector y hay franquicias ahí y si soy capaz de vivir esa doble vida de ser empresario y a la vez recibir instrucciones. Al final todo es resultado de un análisis propio.

Vamos en función de lo que pide el mercado. Todo lo que tenga que ver con el cuidado personal y la estética personal funciona. Todo lo que tiene que ver con servicios también. Especialmente servicios para personas mayores. Como por ejemplo, una franquicia de residencias diurnas, hay otras que son de servicio doméstico, etc. Hay que mirar hacia la sociedad y ver qué está pidiendo.

4 adjetivos para que una red de franquicias sea exitosa:

-El franquiciador tiene que dar servicio a sus franquiciados.
-El franquiciado se tiene que dar cuenta de que su trabajo repercute no sólo en su territorio, sino en el de toda la marca. Una mala acción para un franquiciado es una mala imagen para la marca.
-Privar bien el negocio, empezar a franquiciar y cuando estás seguro de que va a funcionar, salir al exterior.
-Adecuarte a cada uno de los mercados.


Tras las explicaciones de un profesional sumergido en la red de las franquicias españolas, se observa como este mundo se implanta de manera clara y fuerte para aquéllas personas que ven el mercado a través de la expansión internacional y no “intrínsecamente nacional”. Eso sí, siempre a partir de la “Ley de tendencias” y es hoy, en el siglo XXI, que “vamos en función de lo que pide el mercado, todo lo que tenga que ver con el cuidado personal y la estética personal funciona” y lo que está asociado con los servicios también. Tal y como expone Xavier: “Únicamente debemos saber qué papel nos gustaría jugar” ¿Franquiciador o franquiciado? Y qué nos está pidiendo la sociedad actual tanto a en el mercado nacional como mundial.